Los exámenes son como un monstruo. Desde era un niña, los exámenes estaban un gran problema para mi. Cuando tenía quince años, tuve un examen en la clase de historia. No me gustaba historia nada. Fue mi clase más difícil en la escuela secundaria, pero estuve decidido a hacer buenas notas. Estudiaba cada día por dos meses para el examen. Pero cuando fue el día del examen, tuve mucho miedo. Fui nerviosa y olvidé todo la información. Desde ese día, he tenido preocupación de los exámenes.
La preocupación de los exámenes es una perdida del tiempo; si estudia, debe hacer buenas notas. Si sabe la información, no debe ser un problema. “Trabaja más y preocupa menos.” Estas son las palabras del mi profesor. Si tiene este idea en la mente, los exámenes no sería un problema nada más.