La solitaria y melancólica luna echaba su luz oscura en las ásperas piedras del viejo castillo cuando llegamos. Estaba en Denia y salimos de nuestra casa para iba a el castillo. Fue mi y mis compañeros de cuarto. Iba a el castillo porque había una fiesta allí. Había mucha gente en la fiesta; había interpretes y cantantes de Denia.
Cuando estábamos allí, fue una problema. Se me perdí mi bolsa. No tenía dinero ni una forma de identificación. Gracias a Dios, mi compañero de cuarto, Annie, encontró mis cosas afuera del castillo. Era una noche muy divertido en Denia que me nunca olvido.